Los bancos y la demanda de transparencia

En un entorno que ahora mismo está marcado por la obligación de ser transparentes, los bancos son las “empresas” para las que más se demanda esta necesidad. Desde que estallara la crisis, allá por el año 2008, y se empezara a hablar de las consabidas hipotecas subprime y de toda la ingeniería financiera, más que nunca se quiere ahora que los bancos dejen claro lo que hacen y cómo lo hacen.

Para ello, se les han impuesto multiplicidad de requisitos, especialmente en Europa, donde la lucha sigue centrada en conseguir la unidad bancaria, un objetivo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cree que ya se empieza a perfilar a tenor de las declaraciones tras el último Consejo Europeo hace unos días. Y es que, la Zona Euro parece que sólo tiene en común eso, la moneda única, el euro, pero cada vez es más evidente que la unidad económica y, por supuesto, bancaria, sigue siendo algo muy lejos de conseguirse.

El Banco Central Europeo está luchando también por esa unidad bancaria, aunque lo que hace falta es una voluntad real por parte de los gobiernos para alcanzar acuerdos sobre normativas y supervisión. No es algo nada fácil de conseguir y no es algo para lo que se espere una solución en el corto plazo. Mientras se alcanza un acuerdo que ayude a avanzar en la cohesión europea, el BCE, de la mano de su presidente, Mario Draghi, sigue muy pendiente de todo lo que ocurre en la economía y los mercados y ha dicho que está listo para actuar con medidas de estímulo extraordinarias cuando sea necesario.

Eso contrasta con la última decisión de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que dejó claro en su última comparecencia que irá eliminando estímulos hacia finales de este año, principios del año 2014, algo que el mercado no ha recibido con demasiado alegría.

Y en esa lucha por mejorar la transparencia y la cohesión del sector bancario europeo, algunas entidades deciden actuar y tomar sus propias medidas, como Lombard Odier, uno de los bancos ginebrinos más conocidos, que a principios de año decidió pasar a ser una sociedad anónima frente a su condición anterior de sociedad de personas. Lo mismo hizo Pictet, otro de los grandes bancos ginebrinos, en un intento de adaptarse a una “transparencia creciente”. Esta decisión se hará efectiva a partir del 1 de enero del año 2014.

Para Lombard Odier, “este cambio concreta una reflexión iniciada hace varios años por los Asociados, para dotar al grupo de una estructura eficaz y perenne, que permita preservar su cultura de empresa y proseguir su desarrollo”. Concretamente, los dos bancos dejarán de ser sociedades de personas y se transformarán en sociedades anónimas, o más exactamente, en sociedades comanditarias por acciones.

Escrito por admin | 11 de julio de 2013 | 0 comentarios
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